Tras protagonizar un polémico anuncio de DoorDash durante el partido, el rapero publicó una historia en Instagram dirigida a los New England Patriots, bromeando sobre su pérdida pero asegurando que "no tienen que perder la carne".
Mientras los New England Patriots digerían su contundente derrota 29-13 ante los Seattle Seahawks en el Super Bowl LX, 50 Cent decidió "alentarlos" a su particular estilo. En la madrugada del lunes 9 de febrero, el rapero publicó una actualización en su Instagram Storyvinculada a su participación en un anuncio de DoorDash durante el partido, mezclando una falsa condolencia con su característico humor ácido.
En el clip de 15 segundos, 50 Cent (cuyo nombre real es Curtis Jackson) aparece sentado frente al logo naranja de DoorDash, dirigiéndose directamente a la afición de Nueva Inglaterra.
“Oye, lo siento, Nueva Inglaterra, sé que es duro perder... Bueno, la verdad es que no. Pero que hayan perdido el partido no significa que tengan que perder la carne”.
— 50 Cent, en su Instagram Story.
La frase final hace referencia directa a la campaña "Big Beef" (Gran Carne) de DoorDash que protagonizó, jugando con el doble sentido de "perder" el juego y "perder" la oportunidad de disfrutar de un buen corte de carne, promocionando así el servicio de entregas.
El mensaje posterior al partido es una extensión del polémico comercial que se emitió durante el Super Bowl, donde 50 Cent aprovechó para lanzar indirectas a su viejo rival, Sean "Diddy" Combs, quien actualmente se encuentra encarcelado.
Productos sugerentes: Mientras entregaba productos, mostró una bolsa de bolitas de queso y un paquete de peines, artículos ampliamente asociados con los escándalos y el estilo de Diddy.
Frase clave: Al mostrar los peines, comentó: "Venden peines, qué casualidad", en un guiño burlón difícil de pasar por alto.
Estrategia publicitaria: La campaña fusionó la promoción de DoorDash con la narrativa personal de rivalidad del rapero, generando gran conversación en redes.
Este episodio confirma cómo 50 Cent ha perfeccionado el arte de convertir cualquier evento público –ya sea un Super Bowl, una derrota deportiva o un lanzamiento comercial– en una extensión de sus feudos personales y su marca, manteniéndose relevante y en el centro de la conversación con una mezcla de marketing, humor y provocación.