Aficionados mexicanos saquean puesto de bebidas en el Fan Fest del Zócalo

Aficionados mexicanos saquean puesto de bebidas en el Fan Fest del Zócalo

Un video viral captó el momento exacto en el que decenas de asistentes, incluyendo menores de edad, vaciaron una hielera para robar aguas y refrescos tras rebasar a los vendedores de la plaza.

La euforia por la Copa del Mundo 2026 ha dejado un amargo episodio en la capital del país. Lo que debía ser una auténtica fiesta de convivencia deportiva en el Fan Fest instalado en el Zócalo de la Ciudad de México, se vio empañado por un acto de rapiña protagonizado por un sector de la propia afición mexicana. A través de un video que rápidamente encendió las redes sociales, quedó evidenciado el lamentable momento en el que decenas de asistentes saquearon un puesto de bebidas que operaba dentro del recinto oficial.

En las polémicas imágenes se puede apreciar cómo una multitud rodea por completo una enorme hielera comercial, vaciándola en cuestión de escasos minutos. El descontrol de los presentes llegó a tal grado que en la grabación se observa claramente a una mujer saltando para trepar literalmente al contenedor, con el único objetivo de acaparar y agarrar la mayor cantidad posible de botellas. Debido a los estrictos reglamentos que rigen estos espacios de celebración, en el Fan Fest no se comercializan bebidas embriagantes, por lo que los productos sustraídos de forma masiva consistieron exclusivamente en botellas de agua y refrescos de cola.

Hasta el momento se desconoce con exactitud qué factor detonó el caos o de qué manera las personas encargadas de operar el punto de venta se vieron tan rebasadas por la multitud que terminaron perdiendo el control total de su mercancía. Sin embargo, lo que más ha generado indignación en la opinión pública es la actitud abierta de los involucrados.

El clip muestra a jóvenes, adultos, mujeres e incluso a menores de edad portando con orgullo la playera verde de la Selección Mexicana mientras participan en el saqueo. Los responsables aparecen "sirviéndose" a manos llenas para luego alejarse del lugar sonrientes y presumiendo el producto robado. La bochornosa escena concluye con un ademán de evidente desaprobación por parte del asistente que decidió documentar el hecho, reflejando la frustración de quienes acudieron al primer cuadro de la ciudad buscando únicamente disfrutar del futbol en un ambiente familiar.