La obra, prometida por el expresidente López Obrador para antes de su salida, fue inaugurada esta semana tras cuatro postergaciones. Su costo final se triplicó, llegando a 2,600 millones de pesos, y su construcción involucró a amigos del hijo del exmandatario.
Una de las obras emblemáticas inconclusas del sexenio de Andrés Manuel López Obrador finalmente abrió sus puertas. El Archivo General Agrario, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, comenzó a operar esta semana, un año y medio después de la fecha originalmente programada y tras múltiples postergaciones que incluyeron una promesa incumplida del expresidente de entregarla antes de dejar el cargo.
La apertura del Archivo estuvo marcada por un calendario cambiante y un presupuesto en constante crecimiento:
Cuatro postergaciones: La Sedatu, bajo Román Meyer, la programó primero para el 15 de julio y luego para el 23 de septiembre de 2024. Con el cambio de administración, se reprogramó para el 2 de enero de 2025 y luego de manera indefinida.
Costo disparado: La inversión reportada pasó de mil millones de pesos en 2023 a 2,600 millones de pesos para septiembre de 2024, según datos oficiales.
Promesa incumplida: López Obrador prometió públicamente que la obra estaría lista antes de concluir su mandato, compromiso que no se cumplió.
La construcción del Archivo no estuvo exenta de polémica por la participación de figuras cercanas al entorno del expresidente:
Contrato a amigo de Andy López: En abril de 2022, la empresa Organismo Promotor Logístico, controlada por Alejandro Castro Jiménez Labora –amigo de Andy López Beltrán, hijo de AMLO y actual secretario de Organización de Morena–, obtuvo un contrato de la Sedatu por 56 millones de pesos para el proyecto ejecutivo.
Señalamientos públicos: En noviembre de 2025, Pedro Salmerón, entonces director general del Archivo, llamó "corrupto" al exsecretario Román Meyer a través de redes sociales, acusándolo de deficiencias en la construcción y de no concluir la obra.
A pesar del turbulento proceso, la apertura representa un logro para la preservación histórica. El Archivo General Agrario es considerado el segundo archivo más importante de México, al custodiar el acervo documental de la propiedad social (ejidos y comunidades) del país.
Un recorrido realizado esta semana por el medio Latinus confirmó que el inmueble ya se encuentra habilitado para trámites ciudadanos, poniendo fin a un capítulo de demoras y cuestionamientos, pero dejando una estela de dudas sobre la gestión de obras públicas, los sobrecostos y la transparencia en las adjudicaciones durante la administración anterior.