La misión Artemis II concluyó con éxito luego de que la cápsula Orión amerizara en el océano Pacífico. Los astronautas completaron su reingreso atravesando la atmósfera a gran velocidad.
Durante el descenso, la nave alcanzó aproximadamente 40 mil kilómetros por hora, mientras su escudo térmico soportó temperaturas cercanas a los 2,700 grados Celsius. Este proceso es clave para garantizar la seguridad de la tripulación en su regreso a la Tierra.
Tras el amerizaje, equipos de apoyo lograron abrir la escotilla de la cápsula y comenzaron las maniobras para la extracción de los astronautas. La agencia NASA informó que todos los tripulantes se encuentran en excelente estado de salud.
De acuerdo con el protocolo, la astronauta Christina Koch será la primera en salir de la cápsula, mientras que el comandante Reid Wiseman será el último en abandonar la nave.
La misión representa un paso clave en los planes de exploración lunar de la NASA, al validar sistemas fundamentales para futuros viajes tripulados más allá de la órbita terrestre.