De acuerdo con el mandatario, la decisión responde a la persistente amenaza del grupo Hezbolá, al que acusó de mantener capacidad para lanzar cohetes contra territorio israelí.
Netanyahu señaló que el objetivo es evitar ataques y mantener alejadas las amenazas de la frontera.
El anuncio contempla ampliar la franja de seguridad ya existente, lo que implica un mayor control militar en territorio libanés.
El líder israelí aseguró que esta estrategia busca “cambiar radicalmente” la situación en la zona norte del país.
Netanyahu también hizo referencia a otros escenarios donde Israel mantiene presencia militar, como Gaza y ciertas zonas cercanas a Siria, señalando que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia de seguridad.
La decisión podría incrementar la tensión en Medio Oriente, en una región marcada por conflictos prolongados y disputas territoriales.
El papel de Hezbolá y otros actores regionales continúa siendo clave en el desarrollo de la situación.