Un grupo de 40 personas cerró los carriles centrales de la vialidad a la altura de Cuicuilco para protestar por el impacto urbano del Mundial 2026. La manifestación ocurre horas antes del partido amistoso entre México y Portugal que marcará la reapertura del Coloso de Santa Úrsula.
Poco después de las 12:00 de la tarde de este sábado, alrededor de 40 personas bloquearon los carriles centrales de Periférico Sur, a la altura de la zona arqueológica de Cuicuilco, en protesta por las afectaciones urbanas que han traído consigo los preparativos para el Mundial 2026.
La manifestación se da el mismo día en que el Estadio Azteca será reinaugurado con el partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal, programado para la noche de este sábado.
Natalia Lara, integrante del colectivo Asambleas Mundialistas, explicó a Latinus los motivos de la protesta:
Agua: Exigen que se garantice el suministro del vital líquido en las alcaldías de Coyoacán y Tlalpan.
Alto a desalojos: Denuncian que los preparativos para el Mundial han derivado en el despojo de propiedades y desalojos forzados en la zona cercana al estadio.
Gentrificación y turistificación: Critican el aumento de rentas y la transformación del tejido social a raíz de los proyectos vinculados al torneo internacional.
“Preferimos estar aquí derivado del cerco policial”.
— Natalia Lara, Asambleas Mundialistas
La activista señaló que la protesta estaba originalmente planeada para realizarse en el exterior del Estadio Azteca, pero fue cambiada de sede debido a las restricciones a la circulación vehicular y peatonal impuestas por las autoridades en las inmediaciones del Coloso de Santa Úrsula.
Los manifestantes atravesaron los carriles de Periférico Sur portando una larga manta blanca con la leyenda:
“Déjanos jugar, ¿o nos vas a reprimir?”
El mensaje alude a la tensión entre los colectivos vecinales y las autoridades, que han blindado el perímetro del estadio para el evento de reinauguración.
Hasta los 50 minutos posteriores al inicio de la protesta, el bloqueo continuaba, afectando la circulación en Periférico Sur en dirección al sur. Las autoridades recomendaron a los automovilistas tomar vías alternas.
Por la tarde, también está prevista una protesta de Madres Buscadoras en las inmediaciones del estadio, que será sede de cinco partidos de la Copa Mundial.
Desde hace varios meses, colectivos vecinales han denunciado los efectos negativos de los preparativos para el Mundial 2026 en la zona aledaña al Estadio Azteca:
Escasez de agua: Vecinos de Coyoacán y Tlalpan han reportado recortes en el suministro.
Despojo de propiedades: Denuncian que algunas familias han sido desplazadas para dar paso a proyectos vinculados al torneo.
Aumento de rentas y gentrificación: La llegada de inversiones ha encarecido la vivienda en la zona.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, anunció que no se podría llegar al recinto deportivo en automóvil particular, exhortando a los asistentes a utilizar transporte público o bicicleta. La protesta en Periférico Sur podría provocar atrasos en la llegada de los aficionados al partido.
La reinauguración del Estadio Azteca se presenta como un momento de celebración para el futbol mexicano y un escaparate internacional de cara al Mundial 2026. Sin embargo, las protestas de este sábado evidencian las tensiones subyacentes entre los grandes proyectos urbanos y las comunidades que habitan en su entorno. Para los colectivos vecinales, el partido no es solo un evento deportivo, sino el símbolo de un modelo de ciudad que prioriza la inversión turística sobre las necesidades básicas de los residentes.