En un golpe estratégico de las autoridades estadounidenses, el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez fue capturado el pasado lunes en Arizona. Tras su detención, fue trasladado de inmediato al Centro de Detención Metropolitano de Nueva York, donde hoy tendrá su primera audiencia ante el juez para responder por cargos de narcotráfico y colusión con el Cártel de Sinaloa.
La captura de Mérida Sánchez representa la primera ficha de alto rango militar y político que cae en suelo estadounidense dentro de la investigación que vincula al gobierno de Rubén Rocha Moya con la facción de "Los Chapitos".
Las acusaciones presentadas por la Fiscalía de Estados Unidos son demoledoras y detallan una traición sistemática a las instituciones de seguridad:
Sobornos en efectivo: El general es señalado de recibir 100 mil dólares mensuales directamente de los hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán.
Información privilegiada: A cambio del dinero, Mérida Sánchez presuntamente filtraba datos sobre redadas y operativos en laboratorios clandestinos, permitiendo que los criminales movieran la droga antes de la llegada de las fuerzas federales.
No interferencia: El acuerdo incluía garantizar que la policía estatal no interrumpiera las rutas de tráfico de la organización criminal.
La trayectoria de Mérida Sánchez hace que su detención sea aún más significativa para el aparato de seguridad mexicano:
Perfil de élite: Antes de su paso por Sinaloa, fue director de la Escuela Militar de Inteligencia (EMI) y comandante de la 21 Zona Militar en Michoacán.
Gestión en Sinaloa: Ocupó la Secretaría de Seguridad entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024, renunciando apenas tres meses después de que estallara la guerra interna entre "Los Chapitos" y "Los Mayos".
Vecino de capos: Actualmente se encuentra recluido en el mismo centro de detención que alberga a figuras como el propio "Chapo" Guzmán y Rafael Caro Quintero.
Llama la atención que apenas el pasado 7 de mayo, un juez en Michoacán le había concedido un amparo para frenar cualquier orden de aprehensión o intento de extradición en México. Sin embargo, al encontrarse en territorio estadounidense (Arizona), dicha protección legal mexicana resultó nula, permitiendo su detención inmediata por parte de las agencias federales de ese país.
Este viernes, la audiencia en Nueva York podría revelar más nombres de la red de protección política en Sinaloa, aumentando la presión sobre el gobernador con licencia y el senador Enrique Inzunza, cuyas cuentas bancarias fueron congeladas apenas hace unas horas por la UIF en México.