El subdirector de gabinete de la Casa Blanca sentenció que tras décadas de intentos, se ha demostrado que no existe una "solución penal" para el narcotráfico. Miller exigió tratar a los cárteles con la misma "brutalidad" con la que Estados Unidos combate a las organizaciones terroristas en Medio Oriente.
La administración de Donald Trump ha endurecido su postura frente a la seguridad regional al clasificar a los cárteles latinoamericanos como una amenaza militar de primer orden. Durante una conferencia con líderes de Defensa en la sede del Comando Sur de los Estados Unidos, el principal asesor de la Casa Blanca, Stephen Miller, rompió con la visión tradicional de combate al crimen organizado.
Miller fue tajante al señalar que el sistema de justicia convencional ha fracasado en su lucha contra el narcotráfico en el hemisferio occidental:
Fracaso histórico El funcionario afirmó que, después de décadas de esfuerzos, se ha aprendido que no hay una solución penal efectiva para este problema.
Necesidad de fuerza Según la nueva doctrina de Washington, estos grupos solo pueden ser derrotados mediante el uso del poder militar directo.
La comparación utilizada por Miller busca elevar el estatus del conflicto a una guerra contra el terrorismo internacional:
Equiparación terrorista Miller calificó a los cárteles como "el ISIS y el Al Qaeda del hemisferio occidental".
Respuesta "brutal" El subdirector de gabinete instó a las naciones aliadas a tratar a estas organizaciones de forma tan "brutal y desgraciada" como se ha tratado a los grupos extremistas en el mundo árabe.
Este posicionamiento ocurre en un momento de máxima tensión con México, donde la presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que su gobierno no permitirá operaciones militares extranjeras en territorio nacional, defendiendo la soberanía frente a lo que Washington comienza a ver como un campo de batalla antiterrorista.