El gobierno de Donald Trump publicó este viernes un marco legislativo que busca unificar la regulación de la IA en todo el país, evitando que cada estado elabore sus propias normas. La iniciativa contempla protección para niños, pequeñas empresas y agilizar permisos para centros de datos.
La Casa Blanca presentó este viernes 30 de enero una iniciativa sobre inteligencia artificial que busca establecer un marco legislativo único aplicable de manera uniforme en todo Estados Unidos. La medida responde a la preocupación de la administración Trump por la creciente dispersión normativa entre los estados.
“La administración espera trabajar con el Congreso en los próximos meses para convertir este marco en una ley que el presidente pueda firmar”.
— Comunicado de la Casa Blanca
El gobierno estadounidense ha impulsado esta estrategia con el objetivo de evitar que cada entidad federativa desarrolle sus propias regulaciones, lo que podría generar un mosaico normativo complejo para empresas y desarrolladores.
La propuesta presentada por la administración Trump se estructura en torno a tres prioridades principales:
Protección de niños y comunidades: Se busca dar a los padres control sobre las cuentas y dispositivos de sus hijos para resguardar su privacidad. También se impulsan mecanismos para combatir la explotación sexual infantil y las autolesiones vinculadas al uso de plataformas digitales.
Apoyo a pequeñas empresas: El plan contempla eliminar barreras a la innovación y acelerar el despliegue de la IA en todos los sectores empresariales, facilitando el acceso a sistemas de inteligencia artificial de primer nivel.
Seguridad nacional y combate a estafas: Se busca aumentar la capacidad del gobierno federal para enfrentar amenazas a la seguridad nacional generadas por IA, así como combatir fraudes y estafas impulsados por estas tecnologías.
Uno de los aspectos más relevantes del marco legislativo es su enfoque en la infraestructura energética necesaria para el desarrollo de la IA. La iniciativa insta al Congreso a:
Acelerar permisos para la construcción y operación de centros de datos.
Permitir que estos centros, que son grandes consumidores de electricidad, generen su propia energía in situ, reduciendo su dependencia de la red eléctrica tradicional.
En diciembre pasado, Trump anticipó parte de esta estrategia al advertir que su administración retiraría el financiamiento federal para banda ancha a aquellos estados cuyas leyes de regulación de IA obstaculizaran, a juicio del gobierno, el dominio estadounidense en esta tecnología.
Esta postura refleja la visión de la Casa Blanca: mantener a Estados Unidos como líder mundial en inteligencia artificial, evitando que regulaciones locales fragmentadas frenen la innovación.
El comunicado de la Casa Blanca dejó claro que este es solo el primer paso. La administración buscará ahora trabajar con el Congreso para convertir el marco legislativo en una ley federal que el presidente pueda firmar en los próximos meses.