Tras su llegada, los representantes europeos participaron en la ceremonia protocolaria junto a la mandataria mexicana, escucharon los himnos oficiales y posteriormente ingresaron al recinto para sostener las reuniones privadas.
El principal objetivo del encuentro es actualizar el tratado comercial firmado originalmente en el año 2000 y fortalecer la relación económica, política y estratégica entre ambas regiones.
De acuerdo con estimaciones del gobierno mexicano, el nuevo acuerdo permitiría aumentar hasta 50% las exportaciones mexicanas hacia Europa para el año 2030, pasando de 23 mil 800 millones de dólares a más de 36 mil millones.
La Secretaría de Economía señaló que sectores agropecuarios como:
plátano
miel
azúcar
piloncillo
espárragos
limón
tomates en conserva
serían algunos de los principales beneficiados.
Además, el acuerdo contempla nuevas reglas relacionadas con comercio digital, trámites electrónicos, facilitación aduanera y mecanismos de solución de controversias comerciales.
La delegación europea destacó que la actualización del tratado también eliminaría aranceles para diversos productos europeos como:
queso
vino
carne de cerdo
aves de corral
chocolate
pasta
mermeladas
Además, aumentaría el número de productos protegidos por indicaciones geográficas hasta llegar a 568.
Bruselas considera este acuerdo como una herramienta “geopolítica y económica” clave para fortalecer la cooperación con México en medio de las tensiones comerciales globales.
Previo a la cumbre, António Costa destacó en redes sociales la implementación del teleférico de la Ciudad de México, señalándolo como un ejemplo de cooperación tecnológica entre México y Europa.
Por su parte, Ursula von der Leyen visitó el Museo Nacional de Antropología, donde recibió una muñeca otomí “Lele” como símbolo de unión y resiliencia femenina.