Los lanzamientos fueron detectados por Corea del Sur, así como por Estados Unidos y Japón, que activaron protocolos de vigilancia ante posibles amenazas.
De acuerdo con el Estado Mayor Conjunto surcoreano, los misiles fueron disparados desde la zona de Sinpo, en la costa oriental norcoreana, y recorrieron aproximadamente 140 kilómetros antes de caer en el mar.
Las autoridades militares analizan si los proyectiles fueron lanzados desde plataformas terrestres, submarinos o una combinación de ambas.
Tras el incidente, Corea del Sur reforzó su postura de defensa y aseguró que se mantiene preparada para responder a cualquier provocación.
Además, el país está coordinando acciones con Estados Unidos y Japón, que también confirmaron haber detectado los lanzamientos.
Por su parte, Japón emitió una protesta formal, al considerar que estas pruebas violan resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Los lanzamientos ocurren días después de que organismos internacionales advirtieran sobre avances significativos en el programa nuclear de Corea del Norte.
Además, coinciden con el viaje del presidente surcoreano, Lee Jae Myung, hacia India y Vietnam, lo que añade un componente político al momento elegido para las pruebas.
Las constantes pruebas de misiles por parte de Pyongyang han generado preocupación en la comunidad internacional, debido al riesgo que representan para la seguridad en Asia y el equilibrio global.
Las autoridades de la región continúan monitoreando la situación, mientras crece la presión para frenar el desarrollo armamentista norcoreano.