El petrolero, identificado como “Anatoli Kolodkin”, llegó al puerto de Matanzas, donde espera iniciar el proceso de descarga. El cargamento equivale a más de 700 mil barriles de crudo, una cantidad significativa para la isla, que enfrenta una crisis energética prolongada.
De acuerdo con estimaciones, este suministro podría cubrir las necesidades energéticas de Cuba durante varias semanas. La isla ha sufrido constantes apagones y una fuerte afectación en su economía debido a la falta de combustible.
La escasez de energía ha impactado tanto a hogares como a sectores productivos, provocando interrupciones diarias en el servicio eléctrico.
El envío ocurre en un escenario complejo marcado por tensiones políticas y restricciones comerciales. Estados Unidos había impuesto limitaciones al suministro de petróleo hacia países como Cuba, aunque recientemente permitió la llegada de este cargamento.
El presidente estadounidense declaró que no ve inconveniente en que la isla reciba petróleo ruso, pese a sus críticas al gobierno cubano.
El buque partió desde el puerto ruso de Primorsk y pertenece a una corporación previamente sancionada por Estados Unidos. Además, se reporta que otro cargamento adicional podría estar en camino, lo que sugiere una estrategia de apoyo más amplia por parte de Rusia.
A pesar de este alivio momentáneo, la situación energética en Cuba continúa siendo crítica. La falta de recursos para cubrir la demanda eléctrica ha generado apagones prolongados y una desaceleración significativa de la actividad económica en el país.