Con un presupuesto de 38 mil 300 millones de dólares, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha comenzado a adquirir depósitos y almacenes en una veintena de ciudades para convertirlos en centros de detención migratoria bajo la llamada Iniciativa de Reingeniería de la Detención (DRI). Gobiernos locales, activistas y residentes han expresado su rechazo por la falta de notificación y el impacto en comunidades escolares, especialmente en Arizona, Florida y Texas, donde ya se han documentado muertes de migrantes bajo custodia del ICE.
El plan: 8 centros grandes, 16 sitios de procesamiento y 10 instalaciones "llave en mano"
La administración Trump avanza en la adquisición de propiedades no convencionales para albergar migrantes en proceso de deportación. Según un documento del DHS filtrado a gobiernos estatales, el plan contempla:
8 centros de detención de gran capacidad: Instalaciones renovadas para alojamiento prolongado.
16 sitios de procesamiento: Espacios para trámites migratorios y estancias temporales.
10 instalaciones "llave en mano": Edificios listos para operar sin necesidad de remodelaciones mayores.
"Este esfuerzo busca responder a la creciente demanda de espacio de alojamiento y agilizar el proceso de detención y deportación, centrándose en instalaciones no tradicionales", señala el documento oficial.
La meta es implementar la Iniciativa de Reingeniería de la Detención (DRI) antes de septiembre próximo.
Uno de los casos más polémicos ocurre en Surprise, Arizona, donde el DHS adquirió en enero un almacén de casi 39 mil metros cuadrados por 70 millones de dólares. La comunidad se enteró del plan a través de documentos del condado de Maricopa, no por notificación oficial.
Las cifras que encienden las alarmas:
El centro estaría a menos de 300 metros de una escuela primaria.
El 60% del alumnado es de origen hispano.
Se prevé que albergue a unos mil 500 inmigrantes.
"No quieren un centro de detención en Surprise, no quieren otro centro más en Arizona", declaró a EFE Kevin Sartor, alcalde de la localidad.
Sartor reveló que cientos de vecinos acudieron al Concejo municipal para manifestar su preocupación por:
El impacto en servicios públicos.
La seguridad de las escuelas cercanas.
El valor de las propiedades en la zona.
"Estamos hablando de almacenes, no sabemos en qué condiciones estarán", cuestionó Isabel García, directora de la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona.
La activista recordó que el ICE tiene un récord "oscuro" en el estado: más de una docena de migrantes ha muerto en los últimos años en el Centro de Detenciones de Eloy.
Respuesta institucional:
La fiscal de Arizona, Kris Mayes, y la congresista Adelita Grijalva enviaron una carta al ICE exigiendo respuestas sobre la compra del almacén y la falta de transparencia.
En Florida, los planes del DHS han reactivado la memoria de abusos documentados. El gobierno planea adquirir un depósito industrial de más de 40 mil metros cuadrados al este del aeropuerto de Orlando.
Reacciones encontradas:
El alcalde de Orlando, Buddy Dyer, admitió en un comunicado que no pueden frenar el proyecto por tratarse de un asunto federal.
Los representantes Maxwell Frost y Darren Soto enviaron una carta al DHS para "oponerse fuertemente" al nuevo centro.
Los congresistas denunciaron que "los abusos e injusticias en Florida en manos del ICE están bien documentados".
El antecedente inmediato es el centro conocido como "Alligator Alcatraz", que abrió en 2025 al oeste de Miami y generó múltiples quejas por condiciones de detención.
Tras semanas de presión comunitaria, una inmobiliaria propietaria de un almacén en las afueras de Dallas decidió no vender la propiedad al gobierno. El DHS planeaba convertirlo en el centro de detención más grande del país, con capacidad para más de 9 mil migrantes, según filtraciones a Bloomberg.
Sin embargo, el gobierno sí consiguió cerrar la compra de otro almacén en El Paso, con capacidad para albergar hasta 8 mil 500 personas, de acuerdo con medios locales.
El plan de la administración Trump avanza también en:
Maryland
New Hampshire: El documento del DHS enviado a la gobernadora demócrata Kelly Ayotte detalla la compra de un almacén en Merrimack, destacando "supuestos beneficios económicos" para la localidad, aunque sin mencionar las externalidades negativas.
La iniciativa forma parte del "grande y hermoso proyecto de ley" impulsado por Trump, que contempla una partida millonaria para expandir la infraestructura de detención migratoria. El DHS ha justificado las compras como una respuesta a la necesidad de "espacio de alojamiento" para agilizar las deportaciones.