El rapero y productor, que acaba de encabezar el Billboard 200, intercambió el escenario por un salón de clases para enseñar a estudiantes de cuarto grado los fundamentos del arte urbano. El emotivo encuentro, parte del programa Celebrity Substitute, mostró su faceta más paciente y docente.
Este miércoles 4 de febrero de 2026, las lecciones en una escuela primaria de Harlem tuvieron un profesor de lujo: A$AP Rocky. El ícono del rap visitó a un grupo de entusiastas estudiantes de cuarto grado para una sesión especial de Celebrity Substitute, donde el currículum oficial se cambió por un intensivo de rimas, beats y autoexpresión.
La sesión comenzó con la curiosidad natural de los niños, quienes no dudaron en hacer preguntas personales al astro, desde su edad hasta su matrimonio con Rihanna. Pero rápidamente, el enfoque se centró en el arte que los unía.
“[El rap] lo es todo. El rap es mi vida. De hecho, yo era igual que ustedes. Crecí cerca y ahí fue donde aprendí a rapear”
— A$AP Rocky, durante la clase.
Rocky transformó el salón en un espacio creativo completo. Su lección práctica incluyó:
Un estudio profesional montado en el aula: Sorprendió a todos instalando equipos de grabación para que la teoría se volviera práctica al instante.
Ejercicio "Rap 101": Cada alumno aprendió a convertir su propio nombre en un par de rimas, dando sus primeros pasos en la composición.
Beat de fondo de lujo: Los niños pudieron rapear sus creaciones sobre el instrumental de "Punk Rocky", sencillo de su aclamado álbum Don't Be Dumb.
Dirección y coreografía: Rocky también fungió como director del videoclip debut de los estudiantes, "IDK", filmado con lentes ojo de pez para darle un toque profesional y divertido.
Lejos de la imagen de estrella distante, Rocky mostró una faceta serena y pedagógica. Observadores destacaron cómo sus habilidades como padre se tradujeron en una paciencia notable con cada niño, ofreciendo consejos personalizados y alentando a cada uno a encontrar su propia voz. Incluso improvisó algunos versos para romper el hielo y demostrar que todos pueden participar.
El momento más simbólico llegó cuando un dúo de estudiantes rapeó: “Bienvenido a Harlem/ Aquí es donde vivo/ No hay otro lugar tan único como este”. Estas líneas resumieron el espíritu del día: un viaje de ida y vuelta para Rocky, quien regresó a sus raíces para inspirar a la siguiente generación.
La visita no solo fue una experiencia inolvidable para los niños, sino también un reconfortante reencuentro para el artista, quien vive un momento álgido en su carrera tras el lanzamiento exitoso de Don't Be Dumb —álbum que debutó en el número 1 del Billboard 200 con 123,000 unidades.