A las 5:00 de la mañana de este martes, un operativo conjunto de policías estatales y gobernación federal irrumpió en los bloqueos que mantenían los productores. Mientras las vialidades ya han sido liberadas, los agricultores denuncian que varios de sus compañeros se encuentran en paradero desconocido tras ser atacados con detonaciones y químicos.
Tras 24 horas de parálisis en 11 vialidades del país, el conflicto agrario ha tomado un rumbo violento. El Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) denunció una "cobarde represión" en territorio tlaxcalteca, donde el diálogo fue sustituido por uniformes de combate y detonaciones.
De acuerdo con testimonios y videos difundidos por los propios productores, la intervención comenzó antes del amanecer:
Presencia federal: Se identificó al delegado de gobernación federal, Manuel Velázquez Nava, coordinando las acciones junto a la policía estatal.
Uso de químicos: Los agricultores grabaron nubes de humo blanco y denunciaron el uso sistemático de gas lacrimógeno para dispersar a quienes pernoctaban en el lugar.
Denuncia de armas: La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) fue más allá, señalando que los manifestantes fueron agredidos con armas de fuego y golpeados antes de ser retirados.
El punto más grave de la denuncia es la incertidumbre sobre la integridad de los participantes:
Desaparecidos: El FNRCM reporta que desconocen el paradero de varios compañeros tras la incursión policial.
Responsabilidad política: Los líderes agrarios responsabilizaron directamente a la gobernadora Lorena Cuéllar y a la presidenta Claudia Sheinbaum por cualquier daño a la vida de los manifestantes.
Frustración en el campo: "No se puede sembrar paz con uniformes de combate", sentenciaron los productores en un mensaje cargado de impotencia.
Para las 7:00 de la mañana, la Guardia Nacional Carreteras confirmó que el tránsito ha sido restablecido en puntos críticos como:
Carretera Los Reyes-Zacatepec.
Libramiento Norte (zona Calpulalpan-Sanctórum).
Los agricultores, que exigen una reunión urgente con la presidenta para abordar la falta de apoyos y los precios de garantía, han solicitado ahora la destitución inmediata de la gobernadora Cuéllar y el retiro de las fuerzas de seguridad de la zona de conflicto. El campo, aseguran, sigue en agonía.