Juan Pablo Penilla Rodríguez, quien recibió un reconocimiento de senadores morenistas en 2023, fue señalado por facilitar la comunicación de Miguel Ángel Treviño Morales, alias “Z-40”, con la cúpula del Cártel del Noreste (CDN). También fue sancionado Raymundo Ramos Vázquez, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, a quien acusan de liderar una campaña de desinformación a favor del grupo criminal.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó este martes que sancionó a seis objetivospresuntamente ligados al Cártel del Noreste (CDN) , entre ellos dos personas vinculadas a actividades políticas y de derechos humanos en México.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) detalló que las sanciones incluyen a:
Tres personas
Dos casinos
Una empresa
Todos estarían relacionados con lavado de dinero y contrabando de efectivo para la organización criminal.
Juan Pablo Penilla Rodríguez, abogado de Ismael “El Mayo” Zambada, fue uno de los sancionados. Según el gobierno estadounidense, Penilla también representó a Miguel Ángel Treviño Morales, alias “Z-40” , a quien ayudó mientras se encontraba en una prisión mexicana para ser intermediario con la actual cúpula del Cártel del Noreste.
“Esta facilitación le ha permitido a Miguel Treviño mantener su liderazgo en el cártel a pesar de su encarcelamiento. Las operaciones criminales de Miguel Treviño, y del CDN en su conjunto, dependen directamente de Penilla”.
— Comunicado de la OFAC
Penilla Rodríguez había recibido en 2023 un reconocimiento por parte de senadores morenistaspor su labor en la defensa de los derechos humanos, una paradoja que ahora cobra relevancia tras las sanciones.
El segundo sancionado es Jesús Raymundo Ramos Vázquez, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, a quien la OFAC señala de liderar una campaña de desinformación del Cártel del Noreste contra las autoridades mexicanas.
“Bajo el pretexto del activismo de derechos humanos, Ramos defiende exclusivamente a miembros violentos del cártel presentando denuncias falsas contra el ejército mexicano, pagando a personas para que asistan a protestas y protegiendo la reputación de miembros del CDN caídos o arrestados”.
El Departamento de Estado afirma que durante más de una década, Ramos ha participado en estas actividades para mejorar la imagen pública del cártel y desacreditar las iniciativas policialesde las autoridades mexicanas.
Además de Penilla y Ramos, la OFAC también designó a:
Eduardo Javier Islas Valdez, alias “Crosty” : Presuntamente encabeza el tráfico de personas en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
En cuanto a los establecimientos sancionados:
Casino Centenario (Nuevo Laredo): Presuntamente usado por el CDN como depósito de pastillas de fentanilo y cocaína, así como para lavar dinero. La OFAC acusó que las trastiendas del recinto de apuestas son usadas para torturar e intimidar a presuntos enemigos de la organización criminal.
Diamante Casino (Tampico, Tamaulipas): También sancionado, junto con su sitio web.
Comercializadora y Arrendadora de México, S.A. de CV (CAMSA) : Empresa que controla el Casino Centenario.
Tras ser designados, los bienes e intereses patrimoniales de las personas y empresas sancionadas serán bloqueados y deberán ser notificados a la OFAC. Cualquier propiedad directa o indirecta que, de forma individual o en conjunto, sea en un 50% o más de ellos, no podrá operar.
Además, si un ciudadano estadounidense o una empresa mantiene negocios con alguno de los seis objetivos, puede ser objeto de multas.
Las sanciones fueron impuestas de acuerdo con la Orden Ejecutiva 14059 y la Orden Ejecutiva 13224.
La sanción a Raymundo Ramos Vázquez es particularmente sensible, ya que utiliza la bandera de los derechos humanos para encubrir actividades criminales, según Washington. El caso de Penilla Rodríguez, por su parte, expone cómo las figuras públicas que reciben reconocimientos oficiales pueden tener vínculos ocultos con el crimen organizado. Las sanciones de la OFAC no solo congelan bienes, sino que también dañan la reputación de personas e instituciones que, hasta ahora, gozaban de legitimidad en ciertos círculos políticos y sociales