La Corona británica enfrenta su hora más oscura. Este 19 de febrero, la policía de Thames Valley ejecutó una orden de detención contra Andrew Mountbatten-Windsor en la finca de Sandringham. El arresto no está relacionado directamente con las acusaciones de abuso sexual del pasado, sino con un presunto delito de corrupción y traición a la confianza pública durante su etapa como enviado comercial del Reino Unido.
El arresto es el resultado de la filtración de más de 3 millones de documentos de los archivos de Epstein, que han revelado una cercanía mucho más peligrosa de lo que se admitió inicialmente:
Filtración de secretos: Correos electrónicos del 30 de enero sugieren que Andrés envió informes oficiales confidenciales sobre misiones comerciales en Asia a Epstein en 2010.
Mala conducta pública: La justicia británica investiga si el expríncipe utilizó su posición en el gobierno para beneficiar los intereses del financiero neoyorquino.
Operativos en curso: La policía realiza registros en propiedades de Berkshire y Norfolk, buscando evidencia adicional en los domicilios del ahora detenido.
En un movimiento sin precedentes para la monarquía, el Rey Carlos III emitió un comunicado oficial confirmando la detención de su hermano y marcando una distancia definitiva:
"La ley debe seguir su curso. Apoyo un proceso completo, justo y adecuado... las autoridades cuentan con nuestro pleno y sincero apoyo", declaró el monarca, dejando claro que no habrá protección real para Andrés.
Andrés no es el único bajo la lupa. La policía también investiga a Peter Mandelson (exembajador en EE. UU.) por cargos similares, mientras que los archivos revelan que Sarah Ferguson, exesposa de Andrés, mantuvo contacto con Epstein mucho después de que este fuera condenado en 2008.
Este arresto marca un hito: mientras la justicia estadounidense ha sido criticada por su lentitud tras la muerte de Epstein, las autoridades británicas han decidido actuar con "mano dura" ante la posibilidad de que secretos de Estado hayan sido comprometidos por miembros de la familia real.