Durante un evento internacional sobre energía, el mandatario destacó que la escalada del conflicto, particularmente con Irán, podría generar una crisis energética de gran magnitud.
El aumento en los precios del petróleo estaría directamente relacionado con la interrupción del suministro, especialmente por el cierre de rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, por donde circula una parte significativa del crudo mundial.
La reducción en la oferta podría provocar un encarecimiento inmediato de los combustibles, afectando economías a nivel global.
Sisi hizo un llamado directo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al considerar que su intervención sería clave para frenar la escalada del conflicto.
Según el mandatario egipcio, una solución diplomática es urgente para evitar una crisis mayor en la región.
El Consejo de Cooperación del Golfo también advirtió sobre los riesgos que enfrenta la infraestructura energética, así como los ataques a instalaciones y el impacto del cierre del estrecho de Ormuz.
Esta zona es considerada una de las rutas más importantes para el transporte de petróleo a nivel mundial, por lo que cualquier interrupción tiene consecuencias inmediatas en el mercado.
El conflicto en Medio Oriente continúa generando tensión internacional, con implicaciones no solo políticas, sino también económicas.
El posible aumento del petróleo por encima de los 200 dólares representaría uno de los mayores impactos en el mercado energético en décadas, afectando directamente a consumidores, industrias y gobiernos en todo el mundo.