La tensión entre Palacio Nacional y la Casa Blanca ha escalado a un nuevo nivel. Este lunes 9 de febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo arremetió contra la reciente medida de Donald Trump de imponer aranceles a cualquier nación que comercie petróleo con Cuba, calificando la estrategia de Washington como una táctica para "ahorcar" al pueblo cubano.
Lejos de retroceder ante las advertencias de Washington, Sheinbaum confirmó que México mantendrá su política de solidaridad con La Habana:
Cargamento reciente: Este domingo zarpó desde Veracruz un buque con 814 toneladas de alimentos.
Pendientes por enviar: La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) tiene listos los próximos envíos que incluyen 500 toneladas adicionales de leche en polvo y frijol.
Respuesta diplomática: La mandataria calificó las sanciones como "muy injustas" y aseguró que no están bien porque afectan directamente a la población civil y no solo al gobierno de la isla.
"No se puede ahorcar a un pueblo así de esa manera... un llamado a que no haya estas sanciones y que se apoye al pueblo siempre", sentenció Sheinbaum en su conferencia matutina.
[Imagen de un buque de carga saliendo del puerto de Veracruz con banderas de México, mientras en un recuadro se observa a Sheinbaum y Trump con gestos serios]
A diferencia de los alimentos, el suministro de combustible es la "línea roja" que Trump ha trazado. Sin embargo, Sheinbaum adelantó que su administración ya realiza gestiones diplomáticas para reanudar el envío de petróleo mexicano, el cual se ha visto interrumpido recientemente ante el temor de represalias comerciales.
La presidenta defendió que el comercio de energía es un acto de soberanía y una necesidad humanitaria ante el desabasto energético que sufre Cuba. No obstante, el riesgo de que Trump cumpla su amenaza de aranceles pone en una situación delicada al T-MEC y a las exportaciones mexicanas, que son el motor de la economía nacional.