La guerra en Oriente Medio alcanzó su día 32 con un aumento en las tensiones entre Estados Unidos, Irán e Israel, marcada por nuevas amenazas, ataques y repercusiones económicas a nivel global.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su país intensificará la ofensiva contra Irán en las próximas semanas, asegurando que los ataques continuarán sin pausa como parte de su estrategia militar.
Por su parte, el gobierno iraní rechazó cualquier posibilidad de negociación, calificando como inaceptables las condiciones planteadas por Washington. Esta postura endurece aún más el conflicto, alejando cualquier intento de solución diplomática en el corto plazo.
La escalada del conflicto también ha comenzado a impactar los mercados internacionales, especialmente en el precio del petróleo, ante el temor de interrupciones en el suministro energético.
El conflicto, que involucra a actores clave de la región, se mantiene en una fase crítica con riesgos de expansión y consecuencias económicas que ya comienzan a sentirse a nivel mundial.