De acuerdo con la embajada estadounidense, existe una amenaza directa contra instalaciones vinculadas a Estados Unidos, incluyendo universidades, aeropuertos, hoteles y otros espacios frecuentados por extranjeros.
También se advirtió sobre posibles atentados, ataques con misiles, drones y hasta secuestros de ciudadanos estadounidenses.
La misión diplomática fue clara:
“Los ciudadanos estadounidenses deben abandonar Irak de inmediato”
Asimismo, reiteró la recomendación de nivel máximo de “no viajar” a ese país.
El comunicado también señaló que el espacio aéreo iraquí permanece cerrado, lo que complica las salidas por vía aérea.
Ante ello, se recomendó utilizar rutas terrestres hacia países vecinos como Jordania, Kuwait, Arabia Saudí o Turquía, aunque con posibles restricciones.
La advertencia se da en medio de un aumento de tensiones en Medio Oriente, tras recientes enfrentamientos entre fuerzas estadounidenses y milicias en territorio iraquí.
Además, Washington señaló que el gobierno de Irak no ha logrado contener los ataques contra intereses estadounidenses en la región.