La acción legal fue anunciada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que señaló a la universidad de violar el Título VI, una ley federal que prohíbe la discriminación por motivos de raza, color u origen nacional en instituciones que reciben recursos federales.
Según la denuncia, la UCLA habría mostrado una “indiferencia deliberada” frente a actos de antisemitismo registrados durante las protestas propalestinas ocurridas en abril de 2024.
“A principios de este año, demandamos a la UCLA por someter a sus empleados judíos e israelíes a un ambiente laboral hostil y antisemita”, declaró Harmeet K. Dhillon, fiscal adjunta de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia.
La funcionaria aseguró que ahora las autoridades buscan responsabilizar a la universidad también por el supuesto ambiente hostil dentro del ámbito estudiantil.
Las protestas señaladas por el gobierno estadounidense surgieron como parte de las manifestaciones universitarias a favor de Palestina y en contra de la guerra en Gaza, las cuales incluyeron campamentos y bloqueos dentro del campus de la UCLA.
La demanda toma como uno de sus principales argumentos las denuncias de estudiantes judíos que aseguran haber sido agredidos físicamente o intimidados durante las movilizaciones.
El caso se suma a la creciente presión ejercida por la administración Trump sobre universidades estadounidenses en torno al manejo de protestas relacionadas con el conflicto entre Israel y Palestina.
En meses recientes, diversas instituciones académicas han enfrentado investigaciones, recortes de financiamiento y acusaciones por presuntamente no proteger adecuadamente a estudiantes judíos ante manifestaciones propalestinas.
Hasta el momento, la UCLA no ha emitido una respuesta amplia sobre la nueva demanda federal.