El mexicano superó una caída en su programa corto y, con una sólida rutina, logró clasificar entre los primeros 24 para la final masculina de patinaje artístico en Milán-Cortina 2026. Es la segunda vez en su carrera que alcanza esta etapa.
Entre banderas mexicanas y el clamor del público en el Milano Skating Rink, Donovan Carrilloescribió un nuevo capítulo glorioso para el deporte mexicano. Este martes 10 de febrero de 2026, el patinador artístico superó un resbalón en su programa corto para asegurar su pase a la final olímpica de patinaje artístico varonil en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, repitiendo la hazaña que ya había logrado en anteriores justas.
Carrillo optó por mantener la rutina de la temporada pasada, acompañada de cuatro versiones de "Hip-Hip Chin Chin", convencido de su alto potencial. Su programa comenzó con fuerza, ejecutando una combinación de salchow cuádruple y triple toe loop. Sin embargo, el momento crítico llegó en el intento del triple axel, donde resbaló y apoyó las manos en el hielo, una falla que le restó puntos.
“Decidí mantenerlo porque es un programa muy fuerte. No lo patiné bien en el Mundial, pero estoy convencido de que, bien ejecutado, tiene un potencial muy alto”
— Donovan Carrillo, tras su actuación.
La grandeza de Carrillo se demostró en su inmediata recuperación y en la conexión carismáticacon el público, que lo apoyó con banderas y gritos incesantes. Terminó con una puntuación total de 75.56 unidades (39.71 técnicos + 36.85 componentes).
Al concluir su rutina, Carrillo no solo agradeció al público, sino que envió un mensaje poderoso a las cámaras: "Los sueños se hacen realidad". Esta frase resume no solo su trayecto personal, sino la inspiración que representa para México en un deporte tradicionalmente dominado por potencias nórdicas y de Europa del Este.
Su clasificación a la final (que reúne a los mejores 24 del programa corto) no es un logro menor; es la consolidación de Carrillo como un atleta de élite mundial y la prueba de que con talento, perseverancia y carisma, se pueden abrir puertas en las disciplinas más exigentes.
Esta segunda final olímpica consecutiva en la carrera de Carrillo eleva aún más su legado y pone los reflectores sobre el patinaje artístico mexicano, demostrando que su historia en Beijing 2022 no fue un destello aislado, sino el inicio de una trayectoria consistente en la cumbre del deporte invernal.