El conflicto entre Imelda Garza Tuñón y su exsuegra, Maribel Guardia, surgió en enero de 2025, cuando la actriz costarricense informó que había iniciado acciones legales con el objetivo de proteger a su nieto. Durante ese periodo, el menor permaneció temporalmente bajo su cuidado, hasta que semanas después un juez determinó que regresara con su madre al no encontrarse elementos suficientes para mantener la separación.
A un año de aquellos hechos, Imelda publicó un extenso mensaje en el que relató cómo vivió el proceso, señalando que atravesó un periodo de separación de su hijo y que enfrentó, según sus palabras, un entorno de presión mediática y emocional. En su texto, hizo referencia a irregularidades dentro del proceso y aseguró que trabajó en silencio para comprender y enfrentar la situación.
En su publicación, también expresó que encontró fortaleza en su fe y que, con el paso del tiempo, considera que la justicia ha comenzado a avanzar. Sin mencionar nombres de manera directa, afirmó que las circunstancias se han ido acomodando y que confía en que todo se resolverá conforme a la ley.
El caso volvió a tomar relevancia pública luego de que, meses atrás, Imelda y Maribel coincidieran en tribunales por asuntos relacionados con la herencia de Julián Figueroa. Hasta el momento, ninguna de las dos ha emitido un posicionamiento reciente sobre el estado actual del proceso, más allá de los mensajes compartidos en redes sociales.