La República Islámica de Irán designó a Mohammad Bagher Zolghadr como nuevo jefe de seguridad, luego de la muerte de Alí Larijani en un ataque aéreo atribuido a Israel en Teherán.
El nombramiento se produce en medio de un contexto de alta tensión en la región, tras la pérdida de una de las figuras políticas más influyentes del país. Autoridades iraníes confirmaron que la designación de Zolghadr forma parte de una reestructuración inmediata dentro del aparato de seguridad nacional.
La muerte de Larijani representa un golpe significativo para el entorno político iraní, lo que ha obligado a acelerar decisiones estratégicas en materia de seguridad. Aunque no se han revelado detalles precisos sobre el ataque, el hecho ha generado incertidumbre sobre las posibles repercusiones en Medio Oriente.
Hasta ahora, el gobierno iraní no ha informado sobre medidas adicionales o una posible respuesta oficial tras el incidente, mientras la situación continúa en desarrollo.