El integrante del grupo surcoreano habló sobre las presiones de la industria, la rutina minuto a minuto y la necesidad de estar siempre al tanto de todo. Su incursión en la producción le ha dado un respiro creativo y una nueva perspectiva.
En una entrevista reveladora con The Hollywood Reporter, Jake, miembro del exitoso grupo de K-pop ENHYPEN, ofreció una mirada cruda y honesta a las exigencias implacables de la fama en la industria musical coreana. A sus 23 años, el artista describió un mundo donde la "vida normal" es una expectativa poco realista y la presión por innovar y competir es constante.
Jake detalló la estricta disciplina que define la vida de un ídolo del K-pop, una agenda que deja poco espacio para la espontaneidad.
“Nos despertamos, tenemos una agenda muy apretada y fija al minuto. Tenemos que despertarnos a esta hora, a este minuto. Terminamos nuestra agenda a esta [hora]... a veces es muy repetitivo.”
Aunque confesó que por naturaleza disfruta de la estructura, admitió que el ritmo incesante puede ser agotador. En este contexto, su reciente rol como productor en el álbum 'The Sin: Vanish' –trabajando en los temas "The Beginning" y "Sleep Tight"– se convirtió en una válvula de escape fundamental y un descubrimiento personal: "Despertó algo dentro de mí que realmente no sabía que tenía".
Más allá del agotamiento físico, Jake abordó la presión mental y creativa que genera la hipercompetitividad del K-pop, un ecosistema que genera nuevos artistas constantemente.
Verdad incómoda: "La industria del K-pop es muy competitiva... Mentiríamos si dijéramos que no sentimos presión."
Carrera armamentista creativa: "Hay que estar al tanto de todo... Todos intentamos ser los primeros en hacer algo diferente."
Motivación última: A pesar de las dificultades, lo que los impulsa es la idea de presentar su música frente a sus fans, un pensamiento que los ayuda a superar los meses intensos de preparación.
Su incursión en la producción desde cero le brindó una nueva perspectiva y confianza. Un productor cercano le sugirió que podría tener más talento para la creación completa de una canción que solo para las melodías principales, una idea que Jake validó con su trabajo en el último álbum.
La honestidad de Jake pone sobre la mesa el costo humano detrás del brillo y la perfección del K-pop, recordando que los ídolos, además de artistas, son jóvenes que navegan una presión inmensa. Su historia también señala la importancia de diversificar habilidades (como la producción) para mantener la relevancia y la salud mental en una industria que nunca se detiene.