La actriz, reconocida por sus icónicos papeles de villana en telenovelas, no solo aceptó la invitación: entrará “con todo”, según sus propias palabras. Pero no será la única figura que cruzará la puerta.
De acuerdo con versiones cercanas a la producción, Zapata había sido buscada en temporadas anteriores. Esta vez, el trato habría cambiado por completo: libertad para poner condiciones, un acuerdo económico que la colocaría como la mejor pagada en la historia del formato y límites claros sobre su vida privada.
Entre sus supuestas condiciones: no involucrar a sus hijos en galas, no tocar temas familiares ajenos y mantener el foco exclusivamente en su participación dentro del programa.
Su confirmación llegó tras una campaña de pistas en redes, donde anillos, elegancia y cabello rubio rizado delataron su identidad antes del anuncio oficial.
“No vengo a pedir permiso, vengo a ocupar mi lugar”.
Junto a Zapata, otros dos perfiles ya generan conversación:
Yina Calderón, empresaria y figura polémica en Colombia, conocida por realities y su personalidad frontal.
Caeli, creadora digital con millones de seguidores, quien ve el encierro como “el reto más grande” por estar sin celular.
Yina llegó con declaración incluida: “Necesitan una villana en la casa”. Caeli, por su parte, apuesta por mostrarse sin filtros lejos del entorno digital.
La mezcla de perfiles —una primera actriz con carácter fuerte, una empresaria polémica del reality colombiano y una influencer mexicana de Internet— anticipa una temporada cargada de roces, estrategia y momentos virales.
La producción apenas comienza a revelar nombres, pero con estas tres confirmaciones, la conversación en redes ya arrancó.