Durante un encuentro con estudiantes en Villers-Cotterets, Macron aseguró que las redes sociales han generado una “jungla” digital que afecta la concentración de los adolescentes.
“Les han robado la atención”, afirmó, al tiempo que pidió a los jóvenes apagar sus dispositivos y dedicar más tiempo a actividades como leer, hacer teatro o convivir sin pantallas.
La propuesta del mandatario incluye prohibir el acceso a redes sociales para menores de 15 años. Sin embargo, el proyecto enfrenta diferencias dentro del Parlamento francés.
Mientras la Cámara Baja apoya una prohibición total, el Senado plantea limitar únicamente el acceso a plataformas consideradas perjudiciales.
Esto podría retrasar la entrada en vigor de la ley, que Macron esperaba implementar antes del próximo ciclo escolar.
Francia no es el único país que analiza medidas de este tipo. En Europa, varias naciones están evaluando restricciones similares ante la preocupación por el impacto de las redes en la salud mental y la seguridad de los menores.
Incluso, la Unión Europea trabaja en sistemas de verificación de edad para regular el acceso a estas plataformas.
Entre los propios jóvenes, la propuesta ha generado debate. Algunos consideran que la medida podría protegerlos de riesgos como el ciberacoso, mientras que otros creen que limitaría su acceso a información y herramientas de aprendizaje.
Además, existe consenso en que muchos adolescentes podrían encontrar formas de evadir las restricciones, como el uso de VPN.
Con estas propuestas, Macron busca abrir una conversación sobre el uso responsable de la tecnología y el papel que juegan las redes sociales en la vida de las nuevas generaciones.
Su iniciativa refleja una preocupación creciente a nivel mundial: cómo equilibrar el desarrollo digital con el bienestar de los jóvenes.