El gobierno federal anunció un plan de inversión mixta histórico para el periodo 2026-2030, con el objetivo de impulsar el crecimiento económico tras un inicio de año complejo. La estrategia prioriza ocho sectores, con energía a la cabeza, y proyecta un repunte del PIB.
En un movimiento orientado a reactivar la economía tras un crecimiento de sólo 0.7% en el primer trimestre, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum presentó este martes 4 de febrero una ambiciosa hoja de ruta de infraestructura que combina capital público y privado.
El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Édgar Amador Zamora, detalló las características centrales del proyecto durante la conferencia matutina en Palacio Nacional.
“Con las primeras inversiones en 2026, por unos 722 mil millones de pesos, el gobierno espera que la economía crezca entre un 2.5% y un 3% en el presente año”
— Édgar Amador Zamora, Secretario de Hacienda.
El plan, que suma 5.6 billones de pesos, se organizará de la siguiente manera:
Participación mayoritaria estatal: En todos los modelos de contratos mixtos, el Estado mantendrá la rectoría y la participación accionaria mayoritaria.
Consejo de seguimiento: Se creará un consejo de planeación estratégica, coordinado directamente por la presidenta Sheinbaum, para dar seguimiento a los proyectos y gestionar recursos.
Inversión escalonada: La ejecución comenzará este mismo año con una primera inyección de 722 mil millones de pesos.
Los recursos se canalizarán a sectores considerados estratégicos para el desarrollo nacional, en el siguiente orden de prioridad y magnitud de inversión:
Energía (Mayor asignación de capital)
Sistema Ferroviario
Carreteras y Autopistas
Puertos
Infraestructura en Salud
Agua y Saneamiento
Educación
Aeropuertos
El anuncio llega en un contexto económico delicado, marcado por la incertidumbre generada por los aranceles impuestos por Estados Unidos, principal socio comercial de México. El plan busca no sólo contrarrestar ese efecto, sino sentar las bases para un crecimiento sostenido en el mediano plazo.
Con esta estrategia, el gobierno federal busca transformar la adversidad en una oportunidad de modernización, apostando por una asociación con el sector privada donde, según reiteró, el Estado mantendrá el control y la dirección de los proyectos de interés nacional.