México buscará evitar nuevo arancel de EU por investigación sobre trabajo forzoso
A través de una nota informativa, la Secretaría de Economía afirmó que cuenta con elementos suficientes para defender la posición mexicana y adelantó que participará activamente en el proceso de consultas para evitar que la medida avance.
“El gobierno de México seguirá presentando argumentos en contra de los supuestos que se presenten para evitar la aplicación de aranceles por estas causas”, señaló la dependencia federal.
La propuesta forma parte de una investigación realizada bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense, mecanismo que permite al gobierno de Estados Unidos analizar prácticas comerciales consideradas injustas o contrarias a sus intereses económicos.
En este caso, Washington revisa la actuación de 60 economías por presuntas fallas en la prohibición y vigilancia de productos elaborados mediante trabajo forzoso en terceros países.
Como resultado preliminar de la investigación, la USTR planteó un arancel adicional del 10% para importaciones provenientes de México, Canadá, la Unión Europea, Reino Unido y Argentina, mientras que para otros 46 países propuso gravámenes de hasta 12.5%.
La Secretaría de Economía explicó que la propuesta aún no representa una decisión definitiva y destacó que el proceso contempla una etapa de comentarios públicos, consultas técnicas y negociaciones durante los próximos 45 días.
Además, consideró que la iniciativa forma parte de los esfuerzos del gobierno estadounidense por sustituir otros mecanismos arancelarios que han enfrentado obstáculos legales, como algunas medidas implementadas bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) y la Sección 122 de la legislación comercial estadounidense.
Las autoridades mexicanas expresaron confianza en que las conversaciones bilaterales y las mesas de trabajo previstas en el contexto de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) permitan modificar o descartar la propuesta.
El posible arancel se suma a las tensiones comerciales existentes entre ambos países y abre un nuevo capítulo de negociación en momentos en que México también impulsa la extensión del T-MEC y busca fortalecer la integración económica de América del Norte.