Desde Jalisco, el gabinete de seguridad anunció una movilización masiva de fuerzas federales y militares para resguardar la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Con casi 100 mil elementos en las calles, el objetivo es garantizar que México sea un país "confiable y seguro" ante los ojos del mundo.
A pocos meses de que ruede el balón, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y la Sedena presentaron la estrategia definitiva para proteger la Copa del Mundo 2026. El denominado "Plan Kukulcán" no es solo un operativo de vigilancia, sino una estructura de defensa nacional diseñada para responder a riesgos de alto impacto.
El despliegue combina la fuerza de élite de las Fuerzas Armadas con los cuerpos de seguridad civil:
Fuerzas Armadas: 20 mil elementos del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional integrarán el núcleo de respuesta.
Seguridad Ciudadana: 55 mil efectivos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana se encargarán de la vigilancia operativa.
Despliegue Total: La cifra final alcanza los 99 mil elementos destinados exclusivamente al torneo.
El general Román Villalvazo Barrios, jefe del Centro de Coordinación para el Mundial, detalló cómo se distribuirá esta fuerza:
Tres Fuerzas de Tarea: Se establecerán comandos centrales en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Sedes Alternas: Se crearán siete agrupamientos adicionales en zonas donde se realizarán los entrenamientos de las selecciones.
Cooperación Trinacional: El plan contempla el intercambio de inteligencia en tiempo real con Estados Unidos, Canadá y la FIFA para la atención oportuna de riesgos.
Para el gobierno mexicano, el Mundial es la prueba de fuego para demostrar capacidad de organización frente a los recientes sucesos de violencia:
México Confiable: El primer objetivo es proyectar una imagen de seguridad ante la comunidad internacional.
Contra Antagonismos: El segundo reto es que el Estado demuestre capacidad para aniquilar cualquier amenaza que atente contra la estabilidad del país durante el evento.
Con el "Plan Kukulcán", México busca silenciar las críticas sobre la inseguridad y asegurar que el partido inaugural del 11 de junio se desarrolle en un entorno de paz absoluta.