En el marco del aniversario de la Constitución de 1917, la presidenta Claudia Sheinbaum pronunció un discurso enfático donde declaró: "México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende". Su mensaje se da ante los amagos de intervención de Donald Trump.
Desde un evento conmemorativo en Querétaro este jueves 5 de febrero de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum delineó con claridad una de las piedras angulares de su gobierno: la defensa inquebrantable de la soberanía nacional. El discurso, cargado de simbolismo histórico, llegó en un momento de creciente tensión retórica con la administración del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha sugerido la posibilidad de acciones militares en territorio mexicano contra los cárteles.
Sheinbaum entrelazó su defensa soberana con el legado de la Constitución de 1917, recurriendo al menos 16 veces al concepto de soberanía durante su intervención.
“Con entereza y fiel a nuestra historia, decimos con fuerza, México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende. Que viva la Constitución de 1917”
— Claudia Sheinbaum, Presidenta de México.
La mandataria contrastó la historia mexicana con la sumisión, afirmando: "La historia de México no es la historia de la obediencia, es la historia de la dignidad (...) Sin patria ni libertad no puede haber felicidad".
Durante su alocución, Sheinbaum realizó un repaso detallado de las reformas constitucionales impulsadas por su administración, haciendo especial énfasis en los artículos 19 y 40, que se refieren explícitamente a la soberanía nacional y la forma de gobierno.
Artículo 19: Relacionado con la prisión preventiva oficiosa y el sistema de justicia penal.
Artículo 40: Establece que México es una república federal, democrática y soberana.
Al leer los textos, subrayó: "Quiero leerlo para que quede claro... nuestra responsabilidad es defender la patria, cuidar la soberanía y hacer realidad la justicia social para la que tantas y tantos entregaron su vida".
Este posicionamiento público no es casual. Sirve como la respuesta oficial más contundente hasta el momento a las declaraciones y amenazas reiteradas de Trump, quien ha planteado intervenciones militares "rápidas y contundentes" en México para "destruir" a los cárteles, incluso sin el permiso del gobierno mexicano.
Al enmarcar su postura en la defensa constitucional y el legado histórico, Sheinbaum no solo responde a presiones externas, sino que también busca reforzar su liderazgo interno, proyectando una imagen de firmeza y apego a los principios nacionales en un tema de alta sensibilidad patriótica.