Nepotismo en la 4T: hermana, nieta y sobrina de Yeidckol Polevnsky cobran en la nómina de su oficina en el Senado

Nepotismo en la 4T: hermana, nieta y sobrina de Yeidckol Polevnsky cobran en la nómina de su oficina en el Senado

Familiares de la exdirigente de Morena ocupan cargos como asesores con sueldos de entre 40 mil y 60 mil pesos mensuales, según declaraciones patrimoniales. Integrantes de su equipo aseguran que no se les ve de manera regular en la oficina durante el horario laboral, mientras que la legisladora ha negado públicamente tener a sus hermanas contratadas.

El llamado presidencial contra el nepotismo no ha permeado

El discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum contra el nepotismo —que ha sido uno de los ejes de su administración— no ha permeado en todos los sectores de la coalición oficialista. La senadora Yeidckol Polevnsky, exdirigente de Morena y actual integrante del PT, mantiene en la nómina de su oficina a al menos cuatro familiares cercanos.

De acuerdo con declaraciones patrimoniales, entre los contratados se encuentran:

Los sueldos de estos asesores van de los 40 mil a los 60 mil pesos mensuales.

“No se les ve en la oficina”

Integrantes del propio equipo de Polevnsky aseguran que estos familiares no son vistos de manera regular en la oficina durante el horario laboral, lo que ha generado cuestionamientos sobre la naturaleza real de sus funciones y su presencia efectiva en el trabajo.

La defensa de Polevnsky

Pese a la evidencia documental, la legisladora ha negado públicamente tener a sus hermanas contratadas en su equipo. Polevnsky ha defendido su postura al afirmar que el nepotismo implica heredar cargos, no contratar a familiares que, según ella, cuentan con méritos propios.

Bajo esta interpretación, considera que la presencia de sus allegados en su equipo no constituye una práctica indebida.

Un punto de contraste: la letra y el espíritu de la ley

La postura de Polevnsky revela una interpretación restrictiva del nepotismo: para ella, solo sería ilegal si los familiares hubieran heredado el cargo de alguien más, no si ella misma los contrata directamente. Sin embargo, el espíritu de la lucha contra el nepotismo —y el propio discurso presidencial— apunta a evitar que los recursos públicos se utilicen para beneficiar a parientes de los funcionarios, independientemente de si “heredaron” el puesto o fueron contratados por el propio familiar. El hecho de que los familiares no sean vistos regularmente en la oficina añade una capa adicional de cuestionamiento.