La nueva legislación establece restricciones a las intervenciones de agentes migratorios en los llamados “lugares sensibles”, entre ellos escuelas, iglesias, tribunales y centros comunitarios, salvo que exista una orden judicial de arresto.
Durante un acto acompañado por líderes religiosos, activistas y familias migrantes, Hochul acusó al ICE de realizar prácticas que generan temor entre la población.
“No permitiremos que continúe este abuso de poder en nuestras calles y comunidades”, afirmó la mandataria estatal.
Uno de los puntos más destacados de la reforma es la prohibición total del uso de máscaras o pasamontañas por parte de agentes de la ley durante sus operaciones en el estado.
La gobernadora sostuvo que, a diferencia de otras corporaciones federales que utilizan coberturas faciales por razones operativas específicas, algunos elementos del ICE recurren a ellas con fines intimidatorios.
Según Hochul, cubrir el rostro durante los operativos provoca temor entre las comunidades migrantes y dificulta la identificación de los agentes por parte de los ciudadanos.
El paquete legislativo también elimina los acuerdos conocidos como 287(g), mecanismos que permitían a corporaciones policiales locales colaborar directamente con funciones de control migratorio federal.
“Quiero a nuestros policías enfocados en los delitos locales, no haciendo el trabajo civil de ICE”, declaró la gobernadora.
La medida se produce en medio de crecientes diferencias entre el gobierno estatal de Nueva York y la administración del presidente Donald Trump en materia migratoria.
Hochul calificó recientemente varias de las políticas migratorias impulsadas por Washington como “crueles” y reiteró su intención de fortalecer las protecciones para las comunidades extranjeras que viven en el estado.