ONU advierte que restringir redes sociales por edad no protege realmente a los niños

ONU advierte que restringir redes sociales por edad no protege realmente a los niños


La organización señaló que este tipo de medidas dejan sin resolver problemas estructurales relacionados con el diseño de las plataformas y los algoritmos que impulsan contenidos potencialmente dañinos para los menores.

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, afirmó que los gobiernos deben exigir a las empresas tecnológicas incorporar mecanismos de seguridad desde la creación de sus productos.

“Los Estados deben exigir a las empresas tecnológicas que incorporen la seguridad en sus plataformas desde el diseño, en lugar de trasladar la carga a los padres y a los niños”, sostuvo.

La raíz del problema

Según Naciones Unidas, limitar el acceso a redes sociales o plataformas digitales sin modificar las dinámicas internas de funcionamiento no elimina los riesgos que enfrentan los menores.

La organización considera que aspectos como los algoritmos de recomendación, el desplazamiento infinito de contenido, la reproducción automática de videos y las notificaciones constantes contribuyen a generar comportamientos adictivos y aumentar la exposición a contenidos perjudiciales.

“Los daños en línea a la seguridad, la privacidad y el bienestar de los niños no son inevitables; son resultado de decisiones de diseño y prácticas empresariales”, señaló Türk.

Riesgos para la privacidad

La ONU también alertó sobre los sistemas de verificación de edad que están implementando algunos gobiernos y empresas tecnológicas.

De acuerdo con el organismo, una verificación mal diseñada podría generar nuevos riesgos relacionados con la privacidad y el manejo de datos personales tanto de menores como de adultos.

Por ello, pidió desarrollar mecanismos que combinen protección infantil con respeto a los derechos digitales y la seguridad de la información.

Llamado a gobiernos y empresas

El organismo internacional insistió en que la responsabilidad principal debe recaer en las compañías tecnológicas, a través de plataformas diseñadas para proteger a los usuarios más jóvenes desde su origen.