Países nórdicos envían tropas a Groenlandia ante la amenaza de anexión de Trump
Suecia, Noruega y Dinamarca despliegan fuerzas militares en la isla para iniciar la "Operación Resistencia Ártica". La movilización ocurre mientras líderes daneses y groenlandeses se reúnen en la Casa Blanca con Marco Rubio para intentar frenar las ambiciones de Washington.
El control de Groenlandia ha dejado de ser una disputa retórica para convertirse en un despliegue militar estratégico. Este miércoles 14 de enero de 2026, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, confirmó el envío de oficiales a la isla a petición de Copenhague, en un movimiento respaldado por Noruega y coordinado bajo la estructura de la OTAN.
La "Operación Resistencia Ártica"
La llegada de tropas suecas y noruegas tiene como objetivo preparar el terreno para el ejercicio danés "Operation Arctic Endurance". Según el Ministerio de Defensa de Dinamarca, la meta es clara: reforzar la "huella" de la alianza en el Polo Norte y demostrar capacidad de defensa en condiciones extremas.
Tareas clave: Los militares realizarán labores de protección de infraestructuras críticas, recepción de tropas aliadas y despliegue de cazas y unidades navales.
Coordinación aliada: Noruega ha enviado especialistas para explorar cómo incrementar la cooperación, mientras que Alemania y el Reino Unido evalúan sumarse a esta fórmula de seguridad.
¿Por las buenas o por las malas?
El despliegue militar es una respuesta directa a la creciente presión de Donald Trump, quien ha reiterado su intención de que Estados Unidos tome control de Groenlandia. Bajo el argumento de que la isla representa un riesgo de seguridad nacional frente a la influencia de Rusia y China, Trump ha sugerido que la adquisición podría ocurrir "por las buenas o por las malas".
Ante esta postura, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha impulsado un aumento de la presencia europea en la zona para intentar aplacar la "inquietud" de Washington y reafirmar la soberanía danesa.
Tensión en la Casa Blanca
Mientras los uniformados aterrizaban en Groenlandia, la diplomacia se libraba en Washington. El ministro de Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, y la canciller groenlandesa, Vivian Motzfeldt, sostuvieron una reunión crucial con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el vicepresidente JD Vance.
Hasta el momento, no se han reportado acuerdos definitivos tras el encuentro, pero la movilización de tropas nórdicas envía un mensaje contundente: Europa no está dispuesta a ceder el control estratégico del Ártico sin resistencia.