Aunque la cifra fue menor al retroceso de 0.8% estimado inicialmente en abril, el dato confirma un debilitamiento económico luego de que el país registrara un crecimiento de 1.8% entre octubre y diciembre de 2025.
De acuerdo con el reporte del Inegi, la caída trimestral estuvo impulsada por el descenso en los principales sectores productivos del país. Las actividades agropecuarias retrocedieron 1.7%, la industria cayó 1% y el sector servicios disminuyó 0.4%.
A tasa anual, el PIB mexicano mostró un crecimiento de apenas 0.2% entre enero y marzo de 2026, reflejando una economía con menor dinamismo frente a los años anteriores.
El desempeño económico ocurre en medio de un contexto de incertidumbre internacional marcado por la política comercial de Estados Unidos y las tensiones derivadas de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Además, el panorama económico se ha visto presionado recientemente tras la decisión de la agencia Moody’s de reducir la calificación crediticia de México de Baa2 a Baa3, dejando al país a un escalón de perder el grado de inversión. Fitch, por su parte, mantiene la nota BBB- con perspectiva estable.
La caída del PIB mexicano contrasta con el desempeño de Estados Unidos, principal socio comercial de México y destino de más del 84% de las exportaciones nacionales, cuya economía creció 0.5% durante el mismo periodo.
A pesar del retroceso registrado en el arranque del año, organismos internacionales mantienen previsiones de crecimiento moderado para México. El Fondo Monetario Internacional proyecta una expansión de 1.6% en 2026, mientras que el Banco Mundial estima un crecimiento de 1.3%.
En los últimos años, la economía mexicana ha mostrado una desaceleración gradual. El PIB creció 3.9% en 2022, 3.2% en 2023, 1.5% en 2024 y apenas 0.6% en 2025, según cifras actualizadas del Inegi.