La decisión fue dada a conocer durante un acto oficial en Sucre, mientras Bolivia entra en su cuarta semana consecutiva de movilizaciones y cortes de rutas que afectan principalmente a las ciudades de La Paz y El Alto.
“Este presidente, junto a sus ministros, ha asumido la decisión, como parte del esfuerzo y el compromiso con el país, de rebajarse el salario 50%”, declaró Paz.
Las protestas son impulsadas por sectores de la Central Obrera Boliviana, organizaciones campesinas y grupos afines al expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia del actual mandatario y han rechazado las propuestas de diálogo del gobierno.
Los bloqueos comenzaron a impactar el suministro de alimentos, combustibles y medicamentos hacia el occidente del país, donde habitan cerca de dos millones de personas.
La Administradora Boliviana de Carreteras reportó más de 50 puntos de bloqueo en al menos cinco de los nueve departamentos del país, mientras fuerzas policiales y militares mantienen operativos para habilitar corredores humanitarios y contener las movilizaciones.