A través de redes sociales, Díaz-Canel afirmó que Cuba no representa una amenaza para ningún país y aseguró que no existen planes de agresión contra Estados Unidos.
El mandatario sostuvo que las autoridades estadounidenses conocen esta postura, especialmente las agencias de defensa y seguridad nacional.
La reacción ocurre después de que el medio Axios publicara información basada en fuentes de inteligencia estadounidenses, según la cual Cuba habría adquirido alrededor de 300 drones militares provenientes de Rusia e Irán.
El reporte también menciona preocupaciones sobre la posible presencia de asesores militares iraníes en La Habana.
Díaz-Canel advirtió que cualquier acción militar contra la isla tendría consecuencias graves para la región.
El presidente calificó las amenazas de intervención como un “crimen internacional” y alertó sobre un posible escenario de violencia con impacto regional.
Las declaraciones se producen en medio de un aumento en la tensión entre ambos países, especialmente tras las versiones sobre capacidades militares cubanas y la preocupación de Washington por la seguridad en zonas estratégicas como Guantánamo y Florida.
Aunque el gobierno cubano no confirmó ni negó directamente la compra de drones, sí insistió en el derecho de la isla a defenderse y mantener capacidades de seguridad.
El tema vuelve a colocar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos en un escenario de alta sensibilidad política y militar.