Putin pide "cese inmediato de hostilidades" entre EE.UU. e Irán en primera conversación con Pezeshkian tras ataque
El presidente ruso reiteró sus condolencias por la muerte de Alí Jameneí y calificó la ofensiva como "cínica violación" del derecho internacional. Pezeshkian agradeció la solidaridad de Moscú con el pueblo iraní.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, sostuvo este viernes 6 de marzo de 2026 una conversación telefónica con su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, en la que pidió un "cese inmediato de las hostilidades" entre Estados Unidos e Irán, según informó el Kremlin.
El contexto: Primera llamada desde el inicio de la ofensiva
Se trata de la primera conversación entre ambos mandatarios desde que Israel y Estados Unidoslanzaron la operación "Furia Épica" contra la República Islámica, que resultó en la muerte del líder supremo, Alí Jameneí, altos mandos militares y cientos de civiles.
Putin reiteró las condolencias expresadas en un telegrama enviado el 1 de marzo, donde calificó el ataque como una "cínica violación de todas las normas de la moral humana y el derecho internacional".
La postura rusa
En la llamada, el líder ruso:
Reafirmó su pésame por la muerte de Jameneí, sus familiares, "miembros de la cúpula militar y política, así como numerosas víctimas civiles" .
Insistió en la necesidad de un "cese inmediato de las hostilidades" .
Llamó a un rápido retorno a la diplomacia.
Señaló que mantiene contacto permanente con líderes del Consejo de Cooperación del Golfo.
La respuesta iraní
Pezeshkian, por su parte:
Agradeció la solidaridad de Rusia con el pueblo iraní, que según sus palabras "defiende la soberanía y la independencia" de su país.
Ofreció a Putin información "detallada" sobre la fase actual del conflicto.
Próximos pasos
Ambas partes acordaron continuar los contactos a través de diversos canales, en medio de la escalada bélica que mantiene en vilo a la comunidad internacional.
La llamada de Putin refuerza el alineamiento de Rusia con Irán en el conflicto y su postura crítica hacia la ofensiva estadounidense-israelí, mientras Moscú busca posicionarse como un actor clave en una eventual salida diplomática.