La muerte de "El Mencho" reaviva el debate sobre los corridos tumbados y su relación con la narcocultura. Usuarios exigen al cantante posicionarse, mientras sus seguidores defienden su libertad creativa.
La crisis de seguridad que vive Jalisco tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha desatado una nueva ola de críticas contra el cantante Peso Pluma, a quien señalan por presuntamente "normalizar la violencia" a través de sus letras.
En los últimos días, las redes sociales se han llenado de mensajes dirigidos al intérprete de "Ella Baila Sola", originario de Zapopan, Jalisco. Los usuarios cuestionan especialmente aquellas canciones donde el artista hace referencias directas o simbólicas a figuras, códigos y narrativas del crimen organizado.
Entre los comentarios más recurrentes se encuentran:
"A ver ve a cantar a Guadalajara ahorita wey, tanto que alabas a esas personas"
"¿Se te murió tu patrón mijo? ¿Le vas a dedicar una rolita al nombre suyo?"
Llamados al boicot contra su música.
Mensajes que lo responsabilizan moralmente del contexto violento.
Para sus detractores, temas como "El 08", donde menciona: "Con las pruebas hablo, pregúntenle al señor Mencho", romantizan el poder armado y la violencia.
Sin embargo, otros sectores defienden al artista argumentando que los corridos tumbados forman parte de un género que retrata una realidad social preexistente, y que señalar a los músicos por la violencia es desviar la atención de las verdaderas causas estructurales.
El debate trasciende a Peso Pluma y reabre una conversación histórica sobre el papel de la música popular en México: si funciona como testimonio cultural de una realidad compleja o si termina actuando como propaganda que normaliza y refuerza la violencia en el país.
Hasta el momento, Peso Pluma no ha fijado una postura clara sobre los hechos de violencia ni sobre la muerte de "El Mencho". Tampoco se ha pronunciado sobre las críticas que han inundado sus redes sociales en los últimos días.
Este silencio ha mantenido viva la discusión y ha generado aún más especulaciones entre sus seguidores y detractores.
Canciones como "El 08" o "El Belicón" han sido señaladas como parte de un fenómeno más amplio: el auge de los corridos tumbados y bélicos, que han puesto en el centro del debate público la relación entre la música regional y la narcocultura.
Artistas como Natanael Cano, Luis R Conriquez y El Fantasma también han sido objeto de críticas similares en el pasado, pero la coyuntura actual ha vuelto a colocar el reflector sobre Peso Pluma, uno de los máximos exponentes del género a nivel global.
La caída de "El Mencho" no solo ha desatado una crisis de seguridad en Jalisco, sino que ha reavivado un debate que parecía latente: ¿dónde termina la expresión artística y comienza la apología de la violencia?