El gobierno del Reino Unido analiza una iniciativa para prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años, como parte de una posible enmienda a la Online Safety Act 2023, uno de los marcos regulatorios en materia de seguridad digital.
La propuesta busca fortalecer la protección de menores en entornos digitales mediante controles más estrictos de edad y mayores responsabilidades para las plataformas tecnológicas. Entre los puntos en discusión se encuentra la verificación obligatoria de usuarios y sanciones para las empresas que no cumplan con los lineamientos.
Además, el plan contempla nuevas disposiciones relacionadas con el desarrollo y uso de la inteligencia artificial, con el objetivo de establecer límites sobre contenidos generados por estas tecnologías y su impacto en la seguridad en línea.
La iniciativa se encuentra en fase de análisis y forma parte de un debate más amplio sobre la regulación de los servicios digitales y la protección de usuarios jóvenes frente a riesgos en internet.
De aprobarse, las medidas implicarían cambios en la forma en que las plataformas operan en territorio británico, así como la implementación de mecanismos de supervisión más rigurosos.