La comparecencia ocurre luego de varios días en los que el mandatario estatal había mantenido un perfil bajo tras las acusaciones difundidas por el Departamento de Estado estadounidense, situación que provocó una fuerte presión política y mediática en torno a su administración.
De acuerdo con la información difundida, Rocha Moya solicitó licencia a su cargo mientras avanzan las investigaciones relacionadas con él y parte de su equipo cercano.
Además del gobernador con licencia, también acudieron a declarar el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, así como el fiscal adjunto de la Fiscalía estatal, Dámaso Castro Zaavedra, quienes igualmente forman parte de las indagatorias abiertas por las autoridades mexicanas.
Hasta el momento, la Fiscalía General de la República no ha detallado públicamente los alcances de la investigación ni los posibles delitos que se analizan dentro del caso.
Las acusaciones provenientes de Estados Unidos han generado una fuerte sacudida política en Sinaloa y dentro de Morena, especialmente por la relevancia de Rocha Moya dentro del partido y por el contexto de violencia e inseguridad que atraviesa la entidad.
La comparecencia del mandatario ocurre además en medio de crecientes cuestionamientos sobre la relación entre autoridades locales y grupos criminales en distintas regiones del país.