SCJN gastó más de medio millón de pesos en sesión itinerante en Chiapas
El objetivo de esta actividad fue acercar el trabajo del máximo tribunal a la ciudadanía. Sin embargo, la sesión ha generado cuestionamientos debido a que el proyecto sometido a votación ya había sido discutido y definido previamente en las oficinas centrales de la Corte en la Ciudad de México.
De acuerdo con una revisión de los gastos reportados por el personal que participó en la visita, la SCJN cubrió traslados, hospedaje y viáticos para 72 funcionarios que viajaron más de 750 kilómetros hasta Chiapas para hacer posible la realización del evento.
Además, se destinaron más de 70 mil pesos para siete personas encargadas de recibir a los ministros y coordinar los preparativos necesarios para el desarrollo de la sesión.
Las ponencias de las ministras Lenia Batres, Loretta Ortiz y Yasmín Esquivel, así como la del ministro Sergio Javier Molina Guerrero, reportaron gastos conjuntos cercanos a los 93 mil pesos durante la visita.
Por su parte, la ministra María Estela Ríos no participó en la sesión, mientras que Giovani Figueroa e Irving Espinosa siguieron los trabajos de manera remota.
La dependencia que más recursos utilizó fue Plural TV, el canal oficial del Poder Judicial de la Federación, que trasladó a 17 trabajadores para realizar la transmisión desde Chiapas, con un costo aproximado de 146 mil pesos.
La polémica también alcanza el tema de la transparencia. Solicitudes de información para conocer los contratos relacionados con la renta de sillas, templete, equipo de sonido y pantallas utilizadas durante el evento no obtuvieron respuesta satisfactoria.
La Unidad de Transparencia de la Suprema Corte aseguró que no fue posible identificar dichos documentos, mientras que varios meses después del evento éstos tampoco aparecían publicados en los portales oficiales.
Asimismo, los gastos realizados por los ministros durante la visita permanecen reservados. Las facturas y comprobantes fueron clasificados bajo argumentos de seguridad nacional, por lo que actualmente no pueden ser consultados por la ciudadanía.
La sesión itinerante marcó un precedente dentro de la historia de la Suprema Corte, pero también abrió el debate sobre el uso de recursos públicos, la necesidad de transparentar los gastos y la pertinencia de realizar este tipo de actividades cuando los asuntos a resolver ya habían sido previamente analizados.