El sueño mundialista de México enfrenta su crisis más severa a pocos meses del silbatazo inicial. Este 24 de febrero, trascendió que importantes patrocinadores y organizaciones internacionales han manifestado su preocupación ante la FIFA, sugiriendo una revisión urgente de las sedes mexicanas debido a la violencia desatada en Jalisco y otros estados tras el abatimiento de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, líder del CJNG.
La capital de Jalisco, programada para recibir cuatro partidos (incluyendo el esperado España vs. Uruguay), es la zona que más preocupa al organismo rector del fútbol:
Estatus de riesgo: Medios como RTN Toronto y Gol Caracol reportan que la confianza de las delegaciones extranjeras es mínima.
Colombia en alerta: La selección cafetera, que eligió Guadalajara como su campamento base, analiza ahora si es seguro mantener sus planes ante los bloqueos y "actos de terrorismo" reportados.
Clamor en redes: Miles de aficionados alrededor del mundo han iniciado una campaña digital solicitando que, por seguridad, el torneo se realice exclusivamente en Estados Unidos y Canadá.
A pesar de la tormenta mediática, desde el interior del Comité Organizador local en la Ciudad de México se intenta mantener la calma:
Silencio estratégico: Fuentes de la organización confirmaron a EFE que, por ahora, no hay cambios en los 13 partidos asignados a México (CDMX, Guadalajara y Monterrey).
Suspensión de eventos: Como medida preventiva, el pasado domingo se canceló el Clásico Nacional Femenil y el juego Querétaro-Juárez. Sin embargo, el amistoso de la Selección Mexicana contra Islandia en Querétaro sigue en pie para este miércoles.
[Imagen de una calle en Guadalajara con un vehículo incendiado y humo negro, contrastada con el logo oficial del Mundial 2026 y el Estadio Akron al fondo]
Las próximas semanas serán determinantes para la permanencia de México como sede. El partido del 28 de marzo contra la Portugal de Cristiano Ronaldo en el Estadio Azteca no solo será un evento deportivo, sino la prueba máxima de logística y seguridad ante los ojos de la FIFA.
Además, los juegos del Repechaje Internacional en marzo marcarán el termómetro final. Si la situación de orden público no se estabiliza, la presión de los socios comerciales podría obligar a la FIFA a tomar una decisión sin precedentes en la historia de las Copas del Mundo.