La Secretaría de Marina informó que la contaminación detectada en el Golfo de México proviene de tres fuentes distintas, que combinan actividad humana irregular y procesos naturales del subsuelo marino.
Durante una conferencia, el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles explicó que el análisis se realizó con base en imágenes satelitales, fotografías aéreas y estudios especializados.
La primera línea de investigación apunta a un posible vertimiento ilegal de combustible por parte de un buque en el fondeadero de Coatzacoalcos, donde se detectó una mancha en el área.
A esta hipótesis se suman dos fuentes naturales. Una corresponde a emanaciones de chapopoteras ubicadas a unos ocho kilómetros del puerto, filtraciones de hidrocarburos que emergen desde el lecho marino.
La tercera fuente se localiza a aproximadamente 60 millas de Ciudad del Carmen, en la región petrolera de Cantarell, donde también se han registrado emanaciones naturales.
Las autoridades señalaron que las investigaciones continúan para determinar con precisión el origen y alcance del derrame.