La presidenta cuestionó cómo ingresó el arma al recinto y admitió que no existían arcos de seguridad porque no se había presentado una agresión similar. Se prevé la instalación de arcos de rayos X y mayor presencia de la Guardia Nacional en los sitios turísticos.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó este martes que se implementarán filtros de seguridaden las zonas arqueológicas del país después del tiroteo en Teotihuacán que dejó una canadiense muerta y 13 lesionados.
En su conferencia matutina, la mandataria admitió que no existen arcos de seguridad en estos sitios turísticos porque no se había presentado una agresión armada como la de este lunes:
“La pregunta es, ¿cómo es que entra con un arma? Esa es la pregunta que se hacen todos. No hay arcos de seguridad en los sitios arqueológicos, nunca ha habido. Ahora que se presenta esta situación, obviamente como autoridad tenemos que decir que tiene que haber mayores revisiones”.
Sheinbaum señaló que ha solicitado coordinación entre la Secretaría de Seguridad y la Secretaría de Cultura para que exista una mayor presencia de la Guardia Nacional en los sitios.
Con esto se prevé la instalación de arcos de rayos X para revisar a los turistas en su ingreso, aunque señaló que esto no se aplicará “de un día para otro” :
“Esto nos llama la atención para decir que hay que tener mayor seguridad para evitar que una persona entre con un arma de fuego a un sitio arqueológico o un sitio turístico”.
Sheinbaum explicó que actualmente ya hay destacamentos de la Guardia Nacional cerca de las zonas arqueológicas, pero dijo que se deben reforzar las medidas y aseguró que en su administración se ha incrementado el presupuesto para la seguridad en estos sitios.
La instalación de arcos de rayos X y filtros de seguridad en zonas arqueológicas representa un cambio significativo en la experiencia de los visitantes. Tradicionalmente, estos sitios han sido de acceso abierto o con revisiones mínimas, priorizando la fluidez y la experiencia cultural. La balacera en Teotihuacán ha expuesto una vulnerabilidad que el gobierno no había considerado, y ahora tendrá que equilibrar la seguridad con la preservación de la accesibilidad a uno de los patrimonios más importantes de México.