La presidenta señaló que México quiere llegar a un entendimiento previo sobre estos sectores, más allá de la propia negociación comercial. El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, visita México este lunes para mantener conversaciones sobre el tratado.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este lunes que México está interesado en llegar a un acuerdo previo con Estados Unidos sobre el intercambio de acero, aluminio y automóviles, antes de completar la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) .
“Nos importa mucho el tema del acero, el aluminio y los automóviles que pudiera llegarse a un acuerdo previo más allá de la propia negociación”.
— Claudia Sheinbaum, presidenta de México
La mandataria habló en su conferencia matutina mientras el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, visita México para mantener conversaciones sobre el acuerdo comercial trilateral.
Sheinbaum reiteró que su administración busca que se mantenga el tratado comercial, aunque se pueden hacer “algunas mejoras” a lo previamente planteado.
La presidenta explicó que Estados Unidos busca que se fortalezcan las reglas de origen para evitar que los productos de otros países pasen por México “sin un valor agregado” .
Este es uno de los puntos más sensibles de la negociación, ya que México ha sido históricamente una plataforma de exportación para manufacturas que integran componentes de todo el mundo.
Sheinbaum detalló que el diálogo lo lidera la Secretaría de Economía, pero al equipo se han integrado tres personas más:
Diana Alarcón: representante de México ante el Banco Mundial.
Julio Berdegué: titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).
Roberto Lazzeri: director de Nafinsa.
“Decidimos fortalecer el grupo que está llevando los acuerdos comerciales. Van a estar hoy en la reunión y, por supuesto, bajo la dirección y la coordinación de Marcelo Ebrard. Hay acuerdos en muchos temas y lo importante es seguir avanzando”.
La estrategia de Sheinbaum de buscar un acuerdo separado sobre acero, aluminio y autos refleja la urgencia de México por resolver temas específicos antes de que la revisión del T-MEC se complique con otros asuntos más polémicos (como energía o reglas laborales). Sin embargo, Estados Unidos podría ver esta táctica como un intento de fragmentar la negociación para obtener ventajas sectoriales. El éxito dependerá de si ambas partes logran un equilibrio entre la necesidad de certidumbre comercial y la integridad del tratado.