La presidenta aseguró que su gobierno está cerca de las familias de los 10 trabajadores y que la investigación avanza con base en información de los cuatro detenidos. La FGR localizó un cuerpo con características similares a uno de los desaparecidos.
En su primer comentario público sobre el caso que ha conmocionado a Sinaloa, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este lunes 9 de febrero de 2026 que, a pesar de que la empresa minera afectada es canadiense, el gobierno de Canadá no ha establecido contacto directo con las autoridades mexicanas sobre el secuestro de 10 mineros. La mandataria se limitó a expresar su cercanía con las familias y a destacar el papel de los detenidos en la investigación.
El secuestro masivo ocurrió el 23 de enero cuando sujetos armados privaron de su libertad a los trabajadores de la minera Vizsla Silver. Sheinbaum aclaró la postura diplomática en torno al caso:
“A pesar de que la empresa minera, Vizsla Silver, es canadiense, el gobierno de ese país no ha hablado 'directamente' con México de esta cuestión.”
La presidenta enfatizó que su administración ha estado en contacto con la empresa y que desde el principio instruyó a la Secretaría de Gobernación y al gobierno de Sinaloa a mantener una comunicación cercana con los familiares de las víctimas.
Sheinbaum detalló que la investigación ha avanzado gracias a la información proporcionada por los cuatro detenidos en los operativos relacionados con el caso.
Fuente de información: Los primeros detenidos "mencionaron" datos clave que han permitido seguir las líneas de investigación.
Hallazgo de un cuerpo: El pasado viernes 6 de febrero, la Fiscalía General de la República (FGR) informó haber localizado un cuerpo con características similares a uno de los desaparecidos. Aunque la FGR no ha confirmado oficialmente la identidad, autoridades locales han señalado que se trata de José Ángel Hernández Vélez.
Apoyo a familias: Sheinbaum reiteró: "Lamentamos mucho lo ocurrido y estamos cerca de las familias para que no vuelva a ocurrir una situación así".
El descubrimiento del cuerpo se dio en el marco de la localización de una fosa clandestina, un recordatorio sombrío del nivel de violencia que persiste en la entidad, aun cuando el gobierno federal asegura que los homicidios han disminuido.
Este caso pone a prueba la coordinación de seguridad en un estado históricamente complejo, la capacidad de investigación de las autoridades y la diplomacia en casos criminales con implicaciones internacionales, especialmente cuando involucran a empresas extranjeras que operan en regiones de alto riesgo.