La presidenta destacó que la iniciativa ya es constitucional y que solo falta su publicación en el Diario Oficial de la Federación. Entre los “seis grandes logros” mencionó la prohibición de la reelección y el nepotismo, así como la reducción de recursos a congresos estatales.
La presidenta Claudia Sheinbaum celebró este viernes que 20 Congresos locales hayan avalado el llamado “plan B” de la reforma electoral, una iniciativa que ahora es constitucional después de que su primera versión no lograra el respaldo necesario en la Cámara de Diputados.
“La esencia del ‘plan B’ que enviamos fue aprobada y esto ya es un hecho para el país, solamente está por publicarse en el Diario Oficial de la Federación”.
— Claudia Sheinbaum, presidenta de México
La mandataria explicó que solo falta que la ley regrese a la Cámara de Senadores para su revisión final y posterior promulgación y publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) .
Sheinbaum destacó que con la aprobación de su reforma electoral se consiguieron seis logros fundamentales para el país:
No reelección
No nepotismo
Reducción de recursos a congresos estatales
Reducción de regidores
Fin de las pensiones doradas
Reducción de salarios, bonos y seguros de gastos médicos mayores a consejeros y magistrados electorales
Los 20 Congresos locales que dieron su respaldo pertenecen mayoritariamente a entidades gobernadas por Morena y sus aliados. Entre ellas:
Región | Estados |
Sur | Chiapas, Oaxaca, Guerrero |
Sureste | Tabasco, Quintana Roo, Yucatán |
Centro | Puebla, Tlaxcala, Veracruz, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México |
Norte | Baja California, Baja California Sur, Tamaulipas, Sinaloa |
Occidente | Colima |
La ratificación de la reforma requería la aprobación de 17 de los 32 estados de la República Mexicana. Al superar ese umbral con 20 votos, la modificación a la integración y el funcionamiento de los ayuntamientos es ya un hecho.
El “plan B” de la reforma electoral ha tenido un trayecto accidentado. La primera iniciativa presentada por el gobierno de Sheinbaum no logró el respaldo necesario en San Lázaro, lo que obligó a ajustar el proyecto. Esta segunda versión logró sortear los obstáculos legislativos y ahora, con el aval de los congresos locales, se encamina a convertirse en ley.
El aval de los congresos locales representa un giro significativo para la administración de Sheinbaum, que había visto frustrada su primera intentona de reforma electoral. La capacidad del gobierno para negociar con los estados —muchos de ellos gobernados por Morena— fue clave para asegurar los votos necesarios. Sin embargo, la reforma sigue siendo controversial: la oposición argumenta que centraliza el poder y debilita a los órganos autónomos, mientras que el oficialismo la presenta como una medida de austeridad y transparencia.